Para comenzar una colección de monedas no necesitas acudir a una subasta, comprar piezas antiguas ni realizar una inversión importante. Es muy posible que las primeras monedas de tu futura colección estén ahora mismo en tu bolsillo, en un cajón de casa o entre las que recibes habitualmente al hacer una compra.
El secreto está en aprender a mirar lo que antes pasaba inadvertido. Una fecha, un diseño diferente, un personaje histórico o una moneda procedente de otro país pueden convertirse en el punto de partida de una afición capaz de acompañarte durante muchos años.

Tuculet2017 / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).










